Jesús ordenó a sus discípulos que fueran por el mundo y predicasen el Evangelio. Que curasen a enfermos y moribundos, que devolviesen la voz a los mudos y la luz a los ciegos, que limpiasen a los leprosos, resucitaran a los muertos y expulzaran a los demonios. Las escrituras están llenas de estos milagros, pero no son fantasías bíblicas ni prodigios que ya no sucedan.
Dos mil años después, Dios se vale de otros hermanos como instrumentos para obrar milagros y sanaciones. Aquí encontrarás testimonios de ellos.
Pepitas de Fe
|
"La fe no es una sensación. Ni es apenas la sensación que a veces tenemos de que algo va a ocurrir en respuesta a nuestras oraciones ... la fe es una respuesta de nuestra parte; la respuesta obediente de nuestras voluntades a lo que Dios es y a lo que Él dice. " John White |
Servicio inactivo provionalmente.

