Miércoles, 10 de marzo de 2004. (larazon.es)
Mónica Vázquez - Madrid.-
Miguel Castaño fue fotógrafo en España de las agencias Efe, UPI y Ap durante los años noventa, cuando, por problemas económicos, emigró a Venezuela. Al llegar, la promesa de un nuevo trabajo se desvaneció y se vio en la calle, pero un grupo de oración le cambió la vida.
Comenzó a trabajar en un laboratorio fotográfico con un libanés. La Policía les detuvo acusados de vender pornografía ilegal, pero a él le ofrecieron la libertad a cambio de favores sexuales. Tras el arresto intentó reclamar al libanés un dinero que le debía, pero éste le amenazó y tuvo que huir. Quiso encerrarse en el Consulado español para obtener ayuda, pero fue expulsado de allí. Miguel pidió dinero a una amiga venezolana para volver a España, pero ella le lanzó un desafío: «Espera una semana a ver qué pasa».
Antes de terminar la semana, le propusieron hablar con una periodista canaria, Blanca Rosa Ramos, que iba a la iglesia que estaba justo frente a donde se alojaba. Acudió el domingo siguiente y, como ella no estaba en misa, esperó fuera porque «no me apetecía nada estar ahí», indica. Entonces escuchó la canción que más le gustaba, «No nos moverán», de John Báez, pero con la letra cabiada, y decidió entrar.
La misa me dio vida
«La misa me impactó, en la Eucaristía me sentía reconocido en todo lo que lo que decía el sacerdote. Cuando me dieron las manos en el Padrenuestro, sentí que me pasaban vida; me sorprendió muchísimo», admite. Fue a buscar a la periodista a otra capilla. «Un grupo empezó a cantar y me ocurrió lo que el domingo: sentí unas ganas tremendas de llorar, pero de alegría». Tampoco Blanca Rosa estaba, pero ya tenía siete ofertas de trabajo y en la primera entrevista le contrataron. «Cuando llegaban los domingos sentía una necesidad inmensa de ir a misa. Me agarraba a la cama para no ir, pero veía mis dedos aflojarse y acababa en la iglesia. También iba al grupo de oración. Aún no sabía que era la Renovación Carismática, pero había algo que me estaba transformando».

