La historia de San Pablo es, sin duda impresionante. Siendo un perseguidor de los cristianos cuando va camino a Damasco cae del caballo repentinamente y Jesús se le presenta, le fascina y le invita a seguirlo no a perseguirlo.
Desde entonces San Pablo se convertirá en discípulo de Jesús, testigo de la obra de Dios y se convertirá al cristianismo.
De ahí en adelante San Pablo será un icono y ejemplo de en nuestra Iglesia de fe, perseverancia y testimonio vivo de la obra de Dios.
Mi historia no es muy parecida, pero creo que de algún modo los que nos habíamos alejado en algún minuto experimentamos el "caernos de nuestro caballo" que puede significar dejar de centrarnos en nosotros mismos, o redescubrir al Señor de la Vida.
Pasé por muchos grupos de oración, sectas, ideologías distintas, religiones, movimientos que al fin de cuenta no llenaban mi vacío del todo. Siempre encontraba algo de superficialidad y me retiraba a otros grupos..
Un buen día un sacerdote me invitó a participar en una iglesia muy cerca de mi casa. A mí me parecía una locura lo que ocurría, pues el sacerdote llegó a mi propia casa a invitarme sin siquiera conocerme ni yo a él (yo no iba nunca a la Eucaristía ni participaba en nada). Mi madre me dijo algo muy lindo "¡Dios te está invitando!", frase que a mí me parecía ingenua y hasta un poco ridícula - Sin embargo admiré su fe tan grande (fe que yo no era capaz de experimentar en ese momento).
Después de un tiempo comencé a hacerme parte de la capilla, aportaba con mis ideas, etc. Me involucré tanto que mi vida se centró en las actividades de la Iglesia (del trabajo a la Iglesia, de la universidad a la Iglesia, etc).
Finalmente descubrí que me había fascinado con Jesús, que la Iglesia Católica era mi casa y que quería servir a mis hermanos y hermanas.
Ingresé al seminario del Verbo Divino y debo decir que soy muy feliz. Creo que caerse del caballo a veces duele un poco, sobre todo si llevamos mucho tiempo montados sobre él, pero es necesario para descubrir al que nos amó antes que nadie, a aquel que nos conocía desde el vientre de nuestra madre.
Sólo quería compartir mi historia de fe. Les envío un fuerte abrazo.
mi mail es frastorga@yahoo.com
y mi blog si quieren visitarme y comentar mi página es
www.frastorga.blogspot.com
Que el Señor les bendiga a cada uno de ustedes y les siga fortaleciendo en su fe. Les pido oración por mi vocación, para que pueda ser siempre un servidor fiel, humilde y alegre.
En el Verbo,
Alvaro Astorga.